Prácticas por email · tercera práctica guiada

Las etiquetas del yo

Una práctica para observar cómo las etiquetas organizan la identidad y sirven de referencia al interpretar lo que ocurre.

Práctica guiada

Cinco etiquetas

La práctica comienza con un recorrido por la postura y el cuerpo. Después propone identificar cinco etiquetas que resulten centrales al describir el yo —por ejemplo, la profesión, el lugar de origen, el género, los valores o las afinidades— y observar hasta qué punto intervienen en los juicios y las relaciones.

El ejercicio no busca eliminar esas etiquetas, sino reconocerlas y atender al grado de identificación que aparece alrededor de ellas.

Práctica guiada por Diego Roucour, adaptada a partir de las páginas 89-90 de Vacuidad y no-dualidad. Meditaciones para deconstruir el «yo», de Javier García-Campayo (Editorial Kairós, 2019).

Práctica guiada · 15 min

Las etiquetas del yo

Observar cómo organizamos la identidad

Durante los próximos días, la propuesta es repetir esta misma práctica una vez al día hasta el siguiente envío. También puede descargarse y guardarse en el dispositivo para escucharla sin conexión.

Descargar la práctica en MP3

Alternativa al audio

Versión textual de Las etiquetas del yo

Versión textual accesible reescrita a partir de la grabación. Conserva la secuencia y las instrucciones sin reproducir literalmente la locución ni las fuentes en las que se apoya.

01

Preparación

Adopta una postura estable. Recorre con la atención los pies, las piernas, la pelvis, el tronco, los brazos, las manos, el cuello, el rostro y el cuero cabelludo. Percibe después el cuerpo en conjunto, incluidos sus puntos de apoyo.

Descansa unos momentos en la respiración y reconoce el estado actual de la mente sin intentar modificarlo.

02

Elegir cinco etiquetas

Identifica cinco palabras o expresiones que utilizas con frecuencia para describirte. Pueden referirse a la profesión, el lugar de origen, el género, los valores, una función familiar o una afinidad.

No es necesario encontrar las etiquetas perfectas. Elige las que ahora parezcan tener más peso al explicar quién eres.

03

Observar una a una

Lleva la primera etiqueta a la mente. Atiende a las sensaciones corporales, emociones, recuerdos y expectativas que aparecen con ella. Repite el mismo proceso con las demás.

Distingue, cuando sea posible, entre la descripción concreta y la historia añadida: lo que esa etiqueta parece exigir, permitir o impedir.

04

Reconocer la identificación

Observa qué sucede cuando una etiqueta recibe aprobación y qué ocurre cuando alguien o alguna situación la pone en duda. Puede aparecer defensa, orgullo, incomodidad o indiferencia.

La propuesta no es eliminar las etiquetas. Consiste en conocer el grado de identificación que se organiza alrededor de ellas y cómo intervienen en los juicios y las relaciones.

05

Cierre y práctica diaria

Suelta las palabras y vuelve al cuerpo y a la respiración. Permanece unos instantes sin elaborar una definición de ti. Después, abre los ojos cuando resulte adecuado.

Hasta el siguiente envío, esta práctica puede repetirse una vez al día. También puede aplicarse brevemente cuando una etiqueta se active en una conversación o decisión.