La autoindagación no es una técnica represiva. No intenta controlar la mente, no es un ejercicio de concentración y no pretende suprimir los pensamientos. Podemos estar aquí tranquilamente, tal y como estemos.

El método: transferir la atención al pensador

El método —y también la meta— de la indagación es morar en la fuente de la mente, retirando la atención de lo que uno no es. Lo que ocurre en la práctica es una transferencia: la atención deja de ir hacia el contenido del pensamiento y se dirige al pensador, a quien piensa.

Puedes hacerlo ahora. Simplemente pones la atención en ti.

Al principio hay una conciencia de la sensación de «yo». Es inestable, porque enseguida surgen pensamientos y la atención se marcha hacia ellos. Sin esfuerzo, hacemos esa transferencia de nuevo: nos alejamos de lo que pensamos y volvemos al pensador. No queremos suprimir los pensamientos; sencillamente habitamos ese «yo» de donde salen, y lo experimentamos sin que esté identificado ni asociado a nada.

Observar cómo surge y cómo sobrevive el «yo»

Nos iremos dando cuenta de que esto lo experimentamos fugazmente, porque la mente está acostumbrada a estar ocupada. Cuando advirtamos que se ha vuelto a ocupar con pensamientos, podemos preguntarnos de nuevo: ¿quién está soñando despierto? Y regresamos ahí, todo el tiempo que podamos.

Así, observamos cómo surge el «yo» cuando decimos «yo», y sobre todo cómo sobrevive cuando no hay pensamientos a los que asociarse. Ahí empieza el siguiente estadio de la autoindagación.

Cuando seamos capaces de aislar la sensación de «yo» de todos los objetos a los que va asociado, descubriremos que empieza a atenuarse progresivamente. Y en ese espacio comenzamos a experimentar paz y alegría —lo que realmente es nuestro estado natural—, que por lo general no percibimos porque la mente está de continuo cubierta por pensamientos.

Continuar la práctica fuera del cojín

Puedes seguir practicando mientras te levantas, mientras te aseas, en los tiempos muertos o en las tareas rutinarias. Enfoca la mente en la pregunta única: ¿quién está aquí? Cuando digas «yo», trata de permanecer ahí.

Este es el entrenamiento.


⚠️ FUENTE PENDIENTE — Rellenar antes de publicar. Práctica adaptada de: [Autor] ([Año]). [Libro], pp. [X-Y]. Si la práctica es tuya pasa —no-source.